jueves, 30 de junio de 2011

Sueños no muy agradables






 Vuelvo a recordar y en este caso dos sueños. No fue una buena noche, tuve que tomar antigripales, parece que estuviera comenzando una gripe que no me puedo dar el lujo de tener. Las mías siempre derivan en bronquitis y luego en neumonías con internación incluída porque tengo epoc, una enfermedad progresiva en los pulmones, un regalito que me dejaron los atados de cigarrillos que me fumé a lo largo de veinte años.
 En fin, que no fue una buena noche y a cada rato me despertaba con temor a dormirme y no levantarme en mi horario establecido para ir a trabajar, a pesar de eso, la primera parte de la noche tuve un sueño extraño, extraño porque fue un sueño sexual pero donde no estaba presente el deseo de  mi parte.
Me encontraba con una amiga de muchos años en una confitería y yo le contaba que le había dado trabajo a su ex marido y que lo había visto hacía muy poco. Ella enseguida me preguntaba dónde estaba y al saberlo por mí, iba a verlo. Yo los miraba desde lejos y veía cómo se quitaban la ropa. En un determinado momento me veo invitada por su marido a participar pero yo me niego, aduciendo una excusa, aunque yo sabía que el verdadero motivo era que no me parecía bien hacer algo entre los tres y el otro motivo muy importante era mi cuerpo al que yo consideraba que no debía exponer a la comparación con el de ella porque me sentía inferior.
 Al fin yo me iba a un bar, la esperaba, ellos volvían ambos muy normales y se volvían a separar, creo que él se iba de viaje. Ningún comentario por parte de mi amiga y lo demás que recuerdo es que el lugar donde nos encontrábamos era concurrido, con muchos comercios, una especie de shopping, lugares que en la vida real no frecuento jamás. Tampoco es común que vea a mi amiga, de hecho hace años que no la veo, nos comunicamos por mail. Y con su ex marido tampoco, hemos hablado por teléfono hace muy poco por cuestiones laborales y nada más.
 Lo que me llama la atención de este sueño es que yo no manifesté el más mínimo deseo, por eso es que no puedo decir que haya sido un sueño erótico, para nada, fue sexual porque en medio de él se daba una relación donde yo veía una desnudez que no tenía nada de pornográfica ni excitante, era casi artística, me recuerda ahora una obra de Magritte, algo un poco surrealista donde los amantes se ven como enroscados pero en un sin fin de colores pastel rosas y celestes que apenas deja entrever las figuras humanas.
 Yo creo que este sueño tiene que ver con mi vida en cuanto a que muchas veces me digo a mí misma que estoy dejando pasar la vida sin vivirla, observando desde este lugar siempre encerrada cómo viven los demás y yo sin participar de eso tan importante que es nada menos que vivir. El sexo es la representación más clara de la vida y yo en el sueño me negaba a participar de él, en la realidad me niego a participar de la vida.
 Me levanté a las seis, desayuné con mi hija que al fin no fue a trabajar porque está engripada y volví a dormir, esta vez tuve otro sueño. Mi hija y yo nos íbamos de vacaciones y nos hospedábamos en un departamento alquilado. Pero era muy feo el lugar, casi un conventillo, las habitaciones del departamento estaban muy unidas con las demás, todo era feo, viejo, antiguo y desordenado. Aunque yo no me quejaba y mi hija tampoco porque era chiquita, yo en el fondo pensaba en qué lugar tan feo había alquilado, pudiendo hacerlo en uno mucho mejor y mi hija acostumbrada como está, en la realidad, a hospedarse en preciosos hoteles cada vez que sale de viaje y lo hace seguido, no decía nada, claro era una nena. Luego íbamos a comprar ropa pero también era un lugar feo, desordenado, casi sucio, donde al fin no comprábamos nada pero dejábamos encargado algo para mí y algo para la nena.
 En fin, en este caso no entiendo muy bien el significado del sueño, quizás nuevamente llevado a mi vida actual, una vida en la que podría vivir mucho mejor de lo que vivo pero no lo hago por falta de interés en la vida misma. Siempre lo pienso, podría arreglar muy bien mi casa, pero no lo hago por no tener deseos de iniciar trabajos de refacción y entonces vivo con muchos problemas en la casa porque no tengo ganas de hacer nada, salvo estar frente a esta computadora y descansar.
 A esta altura de quien se atreva a leer esto no creo que tenga dudas de que soy una persona depresiva, con muchas necesidades no satisfechas pero escondidas debajo de una negación de mi libido provocada por mi depresión y de una inclinación a tánatos, la muerte del mismo origen.
 O soñé así por todo ello o porque estoy con una gripe en ciernes que me hizo tomar medicación extra la cual me provocó estos sueños tan poco agradables a diferencia de la mayoría de los que venía soñando últimamente.
 Me animaré a dejar esto publicado? No lo sé, puede malinterpretarse... aunque nadie pasa por aquí... ya veré...

Pasaron unos minutos y mientras leía lo escrito soñaba con otro sueño que tuve respecto a mi hija cuando era chica y una amiga a quienes el padre de su amiga y mi ex marido y yo le íbamos a comprar uniformes del colegio que parece eran carísimos. Lo raro es que esa amiguita en la realidad no iba al mismo colegio que mi hija y nunca podría haberse comprado uniformes tan caros. Pero como siempre digo en los sueños se manifiestan con símbolos lo que sucede en la realidad. Lo que pasa es que hace unos días me entero que esa amiga se compró un auto, por supuesto con su trabajo porque hace rato que trabaja muy bien y ha podido salir de la vida que llevaba muy humilde con sus padres.
 Yo he pensado varias veces en ella en estos días y me decía cómo es la vida, y qué suerte que ella pudo salir de esa situación aunque sea con mucho sacrificio quizás, pero siempre recordé lo pobres que fueron cuando ella era chiquita. Ahora en el sueño se manifiesta esa situación, la incredulidad de que L. pudiera comprarse uniforme de colegio bueno, en la realidad auto, cuando en el pasado eso era imposible.

Raros mis sueños de hoy, en el fondo no me gustó ninguno. Lo que veo sí es que tengo una actividad onírica importante y más cuando duermo muchas horas como anoche que me acosté temprano. ¿Por qué será que sueño tanto? Creo entrever que es porque estoy muy sola y hablo solo con mi hija que en realidad es un sólo escucharla, no expreso lo que siento o lo que me pasa, salvo que me ponga a escribir en mis blogs, pero estos últimos días estuve rehaciendo diseños más que escribir, lo cual quizás sea el motivo.

 De todos modos, averiguaré un poco y luego subiré lo que me parezca más cierto y cientíofico a este lugar.

Nota. No pude encontrar la obra de Magritte. Subí otra que se asemeja a mi imagen del sueño, sin las hojas, claro.

martes, 28 de junio de 2011

Lo onírico, lo fantástico y lo absurdo por Ana María Shua



El primer libro de microficción de Ana María Shua -reeditado hace poco por Emecé- fue el bellísimo volumen de La sueñera. Aquí, gracias a un llamado de madrugada a la autora, publicamos los primeros siete textos.



Por Ana María Shua.



1 -  Para poder dormirme, cuento ovejitas. Las ocho primeras saltan ordenadamente por encima del cerco. Las dos siguientes se atropellan, dándose topetazos. La número once salta más alto de lo debido y baja planeando. A continuación saltan cinco vacas, dos de ellas voladoras. Las sigue un ciervo y después otro. Detrás de los ciervos viene corriendo un lobo. Por un momento la cuenta vuelve a regularizarse: un ciervo, un lobo, un ciervo, un lobo. Una desgracia: el lobo número treinta y dos me descubre por el olfato. Inicio rápidamente la cuenta regresiva. Cuando llegue a uno, ¿logrará despertarme la última oveja?



2 -  Un grito entra por la ventana. Si lo dejo salir, volverá a molestarme. Rápidamente bajo las persianas y me entiendo con él. Le propongo sonar libremente en los horarios que prevé el reglamento. El es frugal. Yo soy generosa. Sin embargo, la convivencia resulta imposible. A la larga, dormir toda la noche con un grito reprimido suele traer dolores de cabeza.





3 -  Estoy bien despierta por ahora, acostada en el borde de un sueño hondo. El fondo no se ve. El agua es viscosa y corrupta. A veces, salen monstruos. Sin embargo, no me asusto. En la vigilia estoy seca y segura: un palazo bien dado y zácate, monstruo al agua. Lástima que con tanto ajetreo no voy a poder dormirme nunca.



4 -  Quiero dormir. Ante los Dioses del Sueño, postrada, imploro. Este es tu sueño me responden furiosos. Entonces, quiero despertar. Caminarás, me ordenan, por un largo pasillo. Hallarás dos puertas. Una de ellas guarda tu despertar. La otra, la más monótona de tus pesadillas, que es la muerte. Debes abrir una: el azar o tu ingenio pueden favorecerte. Camino por un largo pasillo hasta alejarme de los Dioses del Sueño. Veo dos puertas. Junto a ellas, inmóvil, espero. Creado por Dioses tan poderosos como los del sueño, tarde o temprano sonará el despertador.



5 -  Apenas cierro los ojos, me caigo. Con los ojos abiertos, busco la grieta. No encuentro la solución de continuidad en el aire. En las sábanas hay hormigas, pero no huecos. Al colchón no lo reviso: para mí es como un hermano. Todo bajo control, vuelvo a dormirme. Apenas cierro los ojos, me caigo.



6  -  En la selva del insomnio no es necesario internarse. Crece a mi alrededor. No hay bestias más feroces que los grillos. En un claro, creo divisar el sueño. Me acerco lentamente, acallando, para no despertarlo, el rumor de mis pasos. Sin embargo, cuando recojo la red, está vacía. Para volver a encontrar la pista tengo muchos recursos: enumerar los árboles del bosque, olvidarlos, concentrarme en el curso de las aguas de un río, tomar café con leche (varias tazas), recordar hacia atrás o hacia adelante. Entretanto, por un momento, me distraigo, y el sueño se arroja sobre mí. Me duermo tan feliz que no recuerdo ya quién era el cazador y quién la presa.



7 -  Quebrado su frágil sueño, se levanta. De un extremo a otro recorre la habitación, desesperado. Una y otra vez ataca la fuente del ruido, tratando de eliminarla o alejarla. Ojeroso, vencido, cae por fin y se duerme, acunado por su propio agotamiento. Qué poco dura tu frágil sueño, mi pobre mosquito. Qué pronto lo quiebran de nuevo mis pasos insomnes.

Fuente. blog.eternacadencia.com

viernes, 24 de junio de 2011

Vuelve sueño recurrente


Anoche volví a tener esos antiguos sueños recurrentes con Juan Carlos. Yo lo veía jovencito como cuando lo conocí y parece que él venía a mi casa pero por alguna extraña razón nos desencontrábamos. Ya es de tarde y no recuerdo muy  bien el sueño, sólo me queda a esta altura esa sensación que siempre me dejaron estos sueños, el de querer verlo porque son sueños angustiantes donde sé que él está muy cerca mío pero yo no lo puedo alcanzar.
 Entonces esta mañana cuando se fue Marina a trabajar, yo como siempre volví a dormir y tenía en ese momento muy fresco el sueño en mi mente, tanto que hice algo que no hago nunca, levantarme otra vez, encender la computadora y enviarle un mensaje diciéndole que lo quería y había soñado con él.  Al que me contestó con una especie de jeroglífico que no entendí y le respondí. Luego me volví a acostar.
 Cuando me levanté definitivamente a media mañana, le mandé un mensaje de texto. Total que a lo mejor nos encontramos mañana... a lo mejor... lo cual quiere decir casi seguro que no... pero bueno, por ahí vuelvo a soñarlo esta noche. Me encanta soñar con Juanqui, porque siempre está bueno, dulce, tierno y jovencito como cuando nos comenzamos a amar. Lástima que no puedo subir ninguna foto suya, es peligroso, pero la verdad amerita subir una que tengo que está hermoso, como no puedo me voy a ver qué tontería pongo en su lugar, porque no me gusta hacer entradas sin imágenes. Igual me gusta la tarea de buscar la más adecuada, en realidad lo de tontería es solo porque me hace mal no poder subir una suya pero siempre las que subo son bien pensadas y buscadas.
 Estaba olvidando aclarar que sin ninguna duda la recurrencia del sueño se debe a que nuevamente estoy en una situación similar a la que estuve cada vez que se presentaron esta clase de sueños. Es decir, yo quiero verlo y lo busco y trato de encontrarlo pero no lo logro. Esto ha sido una constante en mi vida y en mi actividad onírica cada vez que he estado más alejada de Juan Carlos que en otras oportunides. Es raro, pienso, porque no se me da con ninguna otra persona o situación de mi vida, solamente me ha sucedido con él y su ausencia a lo largo de los años.
 Ojalá esta noche tenga otro lindo sueño para contar y si es así lo haré temprano cuando todavía lo recuerdo entero porque me encanta que cuando pasó el tiempo yo los releo y me doy cuenta que me había olvidado de ese sueño y es como revivirlo. La actividad onírica mientras duermo es una de las que más me gusta hacer. Soy una soñadora incorregible.

La imagen pertenece al artista plástico René Magritte y se llama Los amantes.

sábado, 18 de junio de 2011

Buscando sandalia blanca



Anoche nuevamente sueño con casa de grandes dimensiones, mucha gente, en este caso toda mi antigua familia paterna, abuelos, tíos, primos, había de todo, todos durmiendo en camas todas amontonadas y todo con mucho desorden. En un momento quiero ir a bañarme, pero no funcionaba o no había lugar en ningún baño, tenía que hacerme una higiene de emergencia. Luego no encontraba mis sandalias blancas (en la realidad actualmente no tengo sandalias blancas), en el sueño las tenía y me sentía molesta porque parece que tenía que ir a trabajar y no podía terminar de vestirme. Eso era todo.
 Es un sueño difícil de descifrar, porque da la impresión de que todo está desordenado en mi vida y yo creo que no es así, en verdad hay algunas cosas que no han quedado como debieran pero ya he llegado a la conclusión que así quedarán. Y no me estoy refiriendo a nada material, sino a situaciones de mi vida personal. Quizás el simbolismo de este sueño sea el desorden en que al final quedó mi vida con tantas ausencias, pero igual no alcanzo a determinar bien qué significa tanta gente y siempre casas tan grandes y siempre el tema de los baños, en este caso no se podían usar para bañarme.
 Sueño raro, pero por lo menos tranquilo, me hubiera gustado más un sueño romántico... pero antes que una pesadilla... es preferible este sueño atiborrado de antiguos familiares perdidos en el tiempo.
 Lo único rescatable sin ninguna duda, la presencia de mi abuelita Etelvina, una dulce que trataba todo el tiempo de que todos nos sintiéramos bien, no lo lograba, pero como fue en la vida real... una madraza y una abuelita dulce y buena como pocas.
 ¿Por qué será que hace un tiempo no muy prolongado estoy soñando con mis muertos queridos? ¿Estaré cerca de la partida final?... quién sabe...

viernes, 17 de junio de 2011

Volvieron los recuerdos oníricos



Gracias a Dios he vuelto a recuperar mi memoria de los sueños, sin duda mi mente ya no defiende de la sertralina y deja que yo no olvide mis andares oníricos.
 He notado que últimamente sueño mucho con casas, casas grandes que supuestamente son mías pero siempre están medio derruídas, siendo modernas están descuidadas o como sin terminar. También noto que tienen muchas habitaciones y todas tienen muchos baños.
 Resultarían muy cómodos y elegantes si estuvieran en buen estado, pero como no lo están, he llegado a soñar por ejemplo que no había frazadas suficientes para todos los que tenían que quedarse a dormir, aparentemente invitados luego de una fiesta, o que las habitaciones si bien había muchas y algunas eran en suite no estaban en condiciones edilicias de ser usadas y por lo tanto dormíamos varios en una sola, arreglándonos como podíamos en ella.
 Yo creo que estos sueños que se están haciendo recurrentes, pueden tener varios orígenes. Uno bien práctico y es que tengo que tomar pronto la decisión de terminar de arreglar mi casa. Algo que comencé el años pasado con mucho entusiasmo pero que dejé en el verano y no retomé aún. Bueno, ahora con la lluvia y el frío no se puede, no queda otra que esperar la primavera.
 Otro posible origen de mi sueño es que siempre pienso en esa parte del Evangelio en que Jesús dice que el Padre tiene muchas habitaciones en su casa para albergar a todos los crean en Él, su Hijo. Lo he estado pensando mucho últimamente, porque me imagino a Noelia, mi hija ángel ocupando alguna de ellas y luego yo partiendo y ocupando la misma con ella. Lo que no alcanzo a entender es el por qué de que la casa está sin terminar y que si bien se ve linda al principio, cuando se la quiere ocupar resulta que falta de todo en todos lados. Hay cosas que no puedo interpretar de mis sueños, pero ahora que lo escribo creo que más debo inclinarme a que esto tiene que ver con mi propia casa. Lo de los baños es otro tema que no da tratarlo aquí, pero que yo ya le encontré explicación.
 He tenido también dos pesadillas muy feas y creo que se debió a haber dejado un medicamento del cual mi cuerpo ya se acostumbró y por eso siempre en estos casos aparece la pesadilla, por eso antes de dejar cualquier medicamento hay que hacerlo bajo prescripción médica quien generalmente aconseja hacerlo en pequeñas dosis durante varios días. Bien, yo no hice eso y tuve una pesadilla horrible, pero noté que aún este sueño espantoso algo tenía que ver con mi realidad, salvo que la mente exagera esa realidad que vivo y me la hace prácticamente una película de horror.
 Bueno, ya he contado mis últimos divagues oníricos y eso me deja como aliviada, me encanta contarlos e interpretarlos, extraerles el significado oculto que cada uno de ellos tiene, es algo que me fascina y que no lo puedo hablar con nadie porque a mi hija no le gusta escuchar los sueños soñados, valga la redundancia, y esto es algo que en mi infancia acostumbrámabamos a hacerlo toda la familia sobre todo los domingos que estábamos todos al levantarnos. Era como si cada uno contara una película o algo que había vivido y era realmente muy placentero.
 Bien, como ahora no tengo quien me escuche lo hago aquí y con esto ya me siento bien.

Las imágenes son obras del artista plástico Rob Gonsalves.

lunes, 30 de mayo de 2011

Casi sin sueños


Nuevamente estoy tomando mi antidepresivo y por lo tanto casi no recuerdo mis sueños, aunque ayer algo recordè del que tuve por la noche pero me provocó angustia porque parece que había llegado mi hija a mi casa, mi hija àngel, la que está en el Cielo, y yo no estaba entonces le decía a todo el mundo por què no le dijeron que me esperara, que no se fuera sin que yo pudiera verla. Fue bastante angustiante, pero eso fue todo.
 La pena tomando este medicamento es que ya no tengo los lindos sueños que tenía, cargados de colores y mucha acción en ellos, inclusive con sentimientos de amor y de ternura.
 Me gustaba mucho irme a dormir en ese tiempo, cuando sabía que seguramente mi noche sería feliz porque algún divague onírico vendría a alegrar mis horas de sueño.

La imagen de la entrada pertenece al artista plàstico Jim Warren.

sábado, 16 de abril de 2011

UN SUEÑO RECURRENTE Y EL AMOR DE MI VIDA




Me gusta mi blog, aunque no parece gustarle a mucha gente, han pasado muy poquitos por aquí, pero eso visto desde otro punto de vista resulta mejor, es más privado, más íntimo.
 Estuve releyendo mis últimas entradas y me doy cuenta que menos mal que escribí esos sueños tan bonitos o que yo los sentía así por lo menos al soñarlos, porque sinceramente ya no los recordabaa, fue como leer algo que le ocurrió a otra persona, pero me gustó saber que fue a mí a quien me ocurrió y que eso me hizo feliz.
 Actualmente estoy soñando aún, porque hacía casi un mes que no tomaba mi antidepresivo y por lo tanto como siempre los sueños aparecen y siempre son bellos o por lo menos agradables y me siento bien en ellos. Es raro porque anoche mismo soñé con mi ex marido, con quien en la vida consciente estoy bastante mal, todos mis recuerdos de él son negativos y sinceramente no quiro verlo ni en una foto. Y sin embargo muchas noches en la semana, sueño con él y de ninguna manera son sueños negativos. Tampoco son de situaciones vividas felices, porque casi no las hubo, pero mi inconsciente vaya a saber por qué razón elabora momentos y circunstancias donde somos felices, a veces están las dos nenas, a veces solamente una e incluso he llegado a tener sueños románticos y hasta eróticos con él. Algo que en la vida real es absolutamente imposible que yo quiera imaginar, todo lo contrario. Yo quiero soñar con otra persona, con un hombre que extraño, al que quise mucho, mucho tiempo y que como es casado y no separado como yo, nunca hemos podido realizar esa unión que por lo menos yo hubiese querido. Bien, con este hombre no sueño jamás.
 Con él, Juan Carlos, me pasó algo extraño respecto de los sueños. Lo conocí en mi adolescencia y durante seis meses tuvimos un noviazgo de aquellos años donde todo era muy puro y no se llegaba al sexo hasta después de un tiempo bastante prudencial. Luego de eso nos separamos, pero de una manera traumática, fue una separación no buscada por nosotros, no querida. Mi padre tenía un trabajo que lo llevaba por todo el país y él vivía en el Chaco y en esa oportunidad a mi papá lo trajeron a trabajar a Buenos Aires, desde donde habíamos partido hacía dos años para el Chaco.
 Yo siempre creo que esa separación tan abrupta, tan agresiva, donde nos tuvieron que desenlazar literalmente el abrazo que nos dábamos al despedirnos, hizo que yo no pudiera olvidarlo nunca más. Nos escribimos un tiempo y luego, justamente el tiempo por lo menos en su caso, hizo su trabajo y él comenzó a salir con otra chica. Yo no, yo siempre amándolo a él.
 Después de dos años mas o menos estuve internada por una afección grave y una amiga para ayudarme a sentirme mejor nos trató de unir nuevamente y lo hizo porque al poco tiempo comencé a recibir correspondencia suya.
 Bien, yendo concretamente al sueño voy a decirles que voy a hablar aquí de un sueño de los llamados recurrentes. Fue a partir de esa época más o menos en que comencé a soñar con Juan Carlos muy seguido y siempre se repetía la misma situación con ribetes o adornos o circunstancias diferentes, pero el meollo del sueño era el mismo y era que nos encontrábamos ambos en un mismo lugar, una reunión, una fiesta o algún tipo de reunión de gente y yo sabía que él estaba, en mi sueño él también sabía que estaba yo y ambos queríamos acercarnos y vernos directamente y besarnos y hacíamos de todo para que eso ocurriera, me recuerdo corriendo entre un gentío infernal  por ejemplo, pero al fin, siempre algo o alguien se interponía y nunca, jamás pude reencontrarme con Juan Carlos en uno de esos sueños. Es de imaginar la frustración con la que me despertaba... hasta llegaba al llanto. Este sueño duró muchos, muchísimos años.
 Pero esta narración tiene un final y es el siguiente, pasaron los años, me separé de mi marido, pude reencontrarme con mi gran amor de toda la vida, tuvimos el encuentro que siempre soñé y me consta que él también lo deseaba y entonces recién después de ese encuentro en la vida real... se acabó para siempre el sueño recurrente!!
 Con esto quise además de contar algo que me sucedió a mí y fue muy hermoso al final, mostrar qué clara puede resultar la mente humana algunas veces y cómo hace todo lo posible para que realicemos aquello que nuestra mente y nuestro corazón nos piden a gritos. Mi mente se pasó muchos años diciéndome "tenés que volver a verlo pero en la realidad aquí no sirve, aquí no debe ser, debe ser en la vida consciente para que puedas olvidarte de ese trauma".
 Lo cierto es que en la mayoría de los sueños recurrentes la persona una vez realizado lo que sueña como imposible, deja de interesarle esa situación y continúa su vida normal.
 Pues bien, no es mi caso, lo mío fue diferente, dejé por supuesto de tener el sueño, ya no volví a soñar que nunca nos encontrábamos (claro, ya lo habíamos hecho), pero no pude superar el trauma de la separación traumática y seguí queriéndolo, amándolo desesperadamente hasta la actualidad, cuando es imposible ni siquiera ya hablarnos por teléfono (lo hicimos hasta hace un mes) porque está casado y su esposa lo vigila muchísimo y tiene hijos adolescentes y porque en definitiva no tiene nada de tiempo para mí, que sí lo tengo todo para él si quisiera o pudiera porque soy sola y no tengo hijos chicos.
 Esta es una historia de amor en el tiempo y a la distancia y que gracias a un sueño recurrente continuó en el tiempo sin poder terminar nunca de realizarse.