martes, 9 de agosto de 2011

Sigo soñando mucho, muchísimo...







Y sigo soñando, mucho, muchísimo, con enormes lugares depósitos de tela que son el único en el mundo y donde debemos acostarnos al borde de un camino cubierto de ellas porque están a campo abierto y nos tapamos mi hermano chiquito y yo con pedacitos. Luego en el mismo sueño cuando encuentro un lugar donde dormir tipo cucheta aparece mi mamá y tengo una pesadilla horrible, incontable. Más tarde otra vez sueño con casas, una enorme casa antigua, muy antigua, con un riacho o laguito entre una habitaciòn y las otras unidas por un puente curvo, con hermosas barandas torneadas pero muy oscuras y toda la casa o luego departamentos muy deteriorados y antiguos, como siempre... en fin... mucho soñar y poco para desentrañar, para analizar, para descifrar.
 Ya tengo mucha curiosidad sobre qué significarán las casas semiderruídas que son un sueño recurrente. No, no fueron agradables los sueños, fueron soportables nada más, igual debo aclarar yo me acosté con muchas preocupaciones y angustias, demasiadas, más que para mis sueños, para mi corazón que un día de éstos me hace continuar el sueño eterno.
 Veremos esta noche que ahora mismo también estoy muy angustiada... También yo a veces parece que me buscara las situaciones para estarlo. Que una quiera arreglar una relación que se quebró y no reciba reciprocidad en esa necesidad de volver, es un motivo para estar angustiada.
 Cuando una es rechazada por alguien a quien le dio todo lo que podía darle y ese alguien se aleja ofendido por una pavada y no quiere volver y una lo necesita para seguir viva, entonces aparece esta inmensa angustia que a pesar del ansiolítico perdura y que seguramente se hará símbolo en el sueño.
 Espero descansar bien y si es posible que mi mente sueñe con recuerdos agradables de lo que fue nuestra relación, el problema es que le conozco bien el mecanismo a mi psiquis y sé que o me hará olvidar el sueño o tendré un sueño angustiante. Trataré de prepararme mentalmente para que eso no suceda. Mañana les cuento.

viernes, 5 de agosto de 2011

Sueño con mi hermano


Anoche soñé con mi hermano, el único que tuve y falleció a los diecinueve años cuando yo tenía veintidós, hicieron ya treinta y cinco años.
 No es común que sueñe con él, pero menos aún que lo haga de la manera tan angustiante en que lo hice.
 En el sueño sabía que estaba muy enfermo y que estaba a punto de morir, yo quería ir a despedirme, pero cuando fui, no sólo me trató mal, como no queriendo despedirse de mí, sino que además yo lo veía con su grupo de amigos cerca, con una especie túnica que le envolvía las piernas, como la que se muestra de Jesús en la cruz y levantado y caminando de un lado al otro.
 Yo me preguntaba cómo es que se lo veía con fuerza para moverse si ya sabíamos que moriría en pocas horas, no lo entendía, pero menos entendía aún que me despreciara.
 En nuestra corta vida juntos, yo le llevaba cuatro años, no nos llevábamos mal, al contrario, nos divertíamos mucho de adolescentes porque como él estaba enfermo yo lo consentía mucho y jugábamos a las cartas y hasta le hice de modelo para un cuadro porque le gustaba mucho la pintura.
 Lo único que recuerdo que me haya hecho mal en vida, fue justamente cuando fui a despedirme en sus últimos momentos, yo quise darle un beso y él se molestó, pobrecito, yo entendí que le dolía todo, ya no aguantaba más, estaba por partir.
 Nunca tomé eso como algo que me dañara mucho porque lo comprendí, pero ahora parecería saltar ese recuerdo en este sueño y debe ser sumado a que yo creo que debe estar enojado conmigo porque no voy a ver a mi mamá todo lo seguido que debería. El tema es que tengo muchos problemas de salud y me cuesta mucho salir.
 Lamentablemente esta vez tuve que contar un sueño triste y angustiante, porque así me levanté después de haberlo soñado. Recuerdo bien que anoche le pedí a Dios tener un sueño lindo y agradable, se nota que está ocupado en otras cosas y no hace lugar a mis pedidos.
 Estuve mirando entradas anteriores y en todas las que he soñado con Pachi, él es chiquito y en el sueño es mi hijo, ésta parece ser la única vez que lo sueño como cuando se fue, por lo menos desde que escribo aquí.
 Al principio de partir recuerdo haberlo soñado varias veces, pero eso es  común en mí. Luego pasó mucho tiempo en que no lo soñaba y ahora vuelvo a hacerlo, o chiquito y bien pero como mi hijo o ahora como era realmente mi hermano, pero con la angustia de que estaba por morir y encima me rechazaba. Fue muy triste todo. Debía contar este sueño, porque es la manera de quitarme la angustia de encima.
 Lástima que por el tema de que no me anda el cable usb para subir fotografías no tengo ninguna de mi hermano en la compu, así que ahora veré qué encuentro para ilustrar esta entrada nada feliz.

Soñaba de Manuel María Flores




Soñaba yo: mis párpados henchidos

de lágrimas sentía;

soñé que estabas en la tumba, muerta,

y muerta te veía...

Era un sueño no más , pero despierto

lloraba todavía.



Estaba yo soñando, y por la cara,

el llanto me corría;

soñé que te arrancaba de mi lado

alguno, vida mía...

Era un sueño no más, pero despierto

lloraba todavía.



Soñaba yo... Me ahogaban los sollozos,

el llanto me bebía...

Estaba yo soñando que me amabas,

¡soñando que eras mía!

¡Era un sueño no más, no más que un sueño,

y lloro, más que nunca, todavía!

domingo, 31 de julio de 2011

Nuevo sueño con simbología desentrañada


Por fin recuerdo un sueño nuevamente, fue el de anoche, fue un sueño normal, en cierto modo agradable pero en otro me dejó pensando su significado.
 Se daban distintas situaciones, en un principio se trataba de mi casa (siempre la casa!) que yo quería arreglar algo y venía Héctor el hermano de Gloria, pero no me lo quería arreglar porque, bueno no sé muy bien por qué, yo sentía como que me desmerecía lo que yo quería arreglar, me llegan como ráfagas de que era una especie de árbol de navidad. También estaba Claudia en el sueño con su pelo todo rubio que parece que se casaba, de eso no me acuerdo más.
 Pero después yo me iba hacia la parte de adelante de la casa y quería entrar a un cuarto, era chiquito, y me encontraba con varias personas esperando y cuando quería entrar al otro cuarto más chiquito aún que había dentro, me encontraba con mi mamá cuando era joven que trabajaba afanosamente como abogada y que no me dejó entrar y me dijo que fuera más tarde porque estaba atendiendo y afuera tenía aún muchos clientes que atender.
 Yo me quedaba algo perpleja, porque me decía -pero cómo hizo?, si la abogada soy yo?- Y en ese momento sentía serlo y no ejercer la profesión, me decía a mí misma que debería asociarme con Claudia que si a mi mamá le iba tan bien, a mí también debería irme igual. En realidad me asombraba la cantidad de clientes que tenía mi mamá y la manera tan suelta como llevaba adelante los casos. Recuerdo que fui enseguida a contárselo a Claudia que estaba con su hermano y le dije algo sobre asociarnos, pero no recuerdo su respuesta.
 Luego en el mismo sueño vi a mi abuelita Etelvina, dulce abuelita como siempre con un nieto en brazos, no sé cuál era, pero allí estaba ella sentadita en un rincón en una habitación muy luminosa pero también muy desordenada donde se desarrolló todo el sueño salvo la parte de mi mamá, ya que para llegar al supuesto "estudio" debí caminar y cruzar unas habitaciones vacías y medio en penumbras y siempre todo muy desordenado como sueño yo las casas.
 Esto de las casas desordenadas es un sueño recurrente ya lo he dicho antes y seguramente debe tener que ver con que yo misma nunca puedo ver a mi casa como quisiera y al mismo tiempo debe tratarse de un simbolismo respecto de mi propia vida a la que veo desde la distancia en que me encuentro desde mis comienzos de vida, desordenadamente vivida.
 Que vea a mi mamá trabajando de abogada estoy casi segura que soy yo, no cabe duda alguna en realidad, pero mi subconsiente no quiere mostrarme a mí porque sabe que mi consciente no quiere volver a ejercer la profesión, entonces me la muestra muy exitosa... pero con la imagen de mi mamá. Y tengo que decirles algo, en algún sentido logra su cometido con esas mentiras en los sueños, porque me hace pensar que quizás si volviera a trabajar todo sería mejor de lo que es ahora en mi vida. Que tendría mucha clientela y que trabajarí muy bien con todo el rédito material y emocional que ello significa.
 Pero no, yo no lo voy a hacer, si apenas tengo fuerzas para escribir, eso mi subconsciente no lo sabe porque él vive sólo allá en el pensamiento, pero mi consciente que siente conmigo todos mis dolores, mis fatigas y mis males, se da cuenta que tengo razón en no trabajar porque el cuerpo ya no me da, el corazón no aguanta más que esto que hago. Enfrentar clientes, jueces, contrapartes y todo ese maremagnun de gente que significa caminar tribunales sólo me traería mayores pesares, no se me olvida tan fácilmente lo mal que me sentía esos últimos días que trabajé. Llegaba a casa a las dos de la tarde después de haber salido a las nueve y me tenía que acostar toda la tarde a dormir para recuperar fuerzas por esas pocas horas de la mañana, iba al estudio al otro día que no hacía tribunales, no, no tiene ningún sentido que pase otra vez por eso, si ahora puedo vivir sin esa entrada. Igual... no puedo negar que algo de pena me da haber dejado... soñé mucho tiempo con lograr ese título, le puse toda la pila que tuve en aquellos años, es triste que ahora no me sirva para nada, no lo use, que esté colgado en un galpón.
 Bueno, ese fue mi sueño recordable de hoy. Como dije al principio, no fue desagradable, pero tuvo sus cosas que me dejaron pensando, espero volver a soñar esta noche y que sea algo notoriamente hermoso.

La imagen pertenece a una obra del artista plástico Rob Gonsalves

domingo, 24 de julio de 2011

Mucho dormir y ningún buen sueño





Un día de sólo sueño, dormir y dormir. Y al fin uno de los sueños recuerdo. Parece que alquilábamos un departamento al frente, lo hacíamos Marina y yo y Pachi, mi hermano que siempre se me aparece chiquito en los sueños y en el rol de hijo mío, tenía siete u ocho añitos.
 No ocurría nada muy importante, salvo que el lugar era el más lindo del edificio y parece que por mi profesión de abogada me habían dado ese.
 El problema de este sueño está en sus finales, aparece Tito, mi ex, quien se instala también y al mismo tiempo que lo veo quitándose los zapatos y vestido de traje me cuenta que mi actual socia había salido con él en el pasado. Yo le decía que para qué me contaba eso, que no me interesaba en absoluto y que no quiero que vuelva a hacerlo porque él y yo ya no tenemos más nada que ver. Igualmente lo raro es que se comportaba como si fuera también dueño de casa.
 Me produjo angustia este sueño y no lograba despertarme, lo hacía un poquito y volvía el sueño, hasta que me sobrepuse a él y me desperté.
 Es muy fácil para mí desentrañar este sueño, un ratito antes de dormirme me había llamado una amiga de Marina para consultarme sobre una locación de departamento (¡un domingo a la tarde!).
 Bien, acepté allanarle las dudas porque es una amiga de muchos años. De esto creo que quedó el tema el alquiler del departamento.
 En cuanto a mi hermano que falleció de diecinueve teniendo yo veintidos, y que ahora aparece siempre con ocho o nueve años, y siendo mi hijo, se está transformando ya en un sueño recurrente. Me parece que su significado está en que estuvo cuatro años enfermo, toda su adolescencia y eso no lo quiero recordar entonces lo traigo a la memoria chiquito porque era cuando estaba bien sanito y yo me sentía medio mamá de él, aunque sólo le llevaba cuatro años, pero siempre ejercí como una sobreprotección casi maternal y que ahora aparece significativamente como mi hijo.
 La aparición de mi ex probablemente tiene que ver con un llamado telefónico que yo estaba esperando y que no se dio y entonces en la mente se me mezcló todo. Aunque lo que quisiera saber es por qué siempre sueño tanto con Tito, es cierto que pienso seguido en él, pero no porque quiera que vuelva ni nada así, es porque pasamos una vida juntos y sin querer a diario se repiten muchas veces momentos que he vivido junto a él o el recuerdo de nuestra hija fallecida también me trae su recuerdo o la presencia de la hija que quedó también lo hace.
 Lo que me pregunto es por está el tema de que me cuenta sus andanzas en que me engañaba. Quizás porque eso es lo que más recuerdo de él y como última reflexión me pregunto por qué me molesta tanto su presencia tanto real como onírica, me gustaría que fuese una total indiferencia, pero no lo es, me produce rechazo y angustia.
 En definitiva, mucho dormir pero poco de buenos sueños, hubiera preferido otros, es una lástima que no podamos dominar el inconsciente mientras dormimos y dirigir nuestros sueños, sería fantástico decir "hoy quiero soñar con fulanito" y soñar con ese fulanito que por lo menos nos hace felices en los sueños.

jueves, 21 de julio de 2011

Mujer muy soñadora



Me apena que hace unos días no puedo recordar mis sueños, mis divagues oníricos como yo les llamo. No sé si tiene que ver con que estuve pasando unos días con bastantes preocupaciones o simplemente porque no me dediqué a escribir enseguida algún sueño que haya tenido y lo olvidé, por lo menos en una oportunidad creo que fue así.
 Hoy retomé mi ingesta diaria de sertralina y posiblemente eso haga más difícil aún que recuerde mis sueños, pero no me daré por vencida, trataré de recordar y registrarlos en este sitio que me ayuda mucho en mi estado anímico porque he leído en la entrada anterior que descifrar y tratar de interpretar nuestros sueños es una tarea que le hace muy bien a nuestro intelecto y a nuestra mente en general.
 Además a mi me encanta! No olviden que soy una mujer muy soñadora. Jijiji!

domingo, 17 de julio de 2011

La Teoría de Sigmund Freud sobre la interpretación de los sueños

Sigmund Freud fue sin duda uno de las personas más influyentes dentro del desarrollo del pensamiento durante el siglo XX. Su teoría que nuestras mentes guardan recuerdos y emociones en nuestro subconsciente transformó la forma en la que los humanos estudiaban la mente humana.

Freud decía que a lo largo de la historia, hubo tres grandes humillaciones. El descubrimiento de Galileo que no somos el centro del Universo; el descubrimiento de Darwin que no somos la corona de la creación; y su propio descubrimiento que no controlamos nuestra propia mente.

La tendencia de terapias que utilizan la existencia de dificultades en la infancia o emociones reprimidas para explicar problemas emocionales actuales empieza con Freud.

Uno de los descubrimientos más importantes de Freud es que las emociones enterradas en la superficie subconsciente suben a la superficie consciente durante los sueños, y que recordar fragmentos de los sueños pueden ayudar a destapar las emociones y los recuerdos enterrados.

A lo largo de su obra más conocida, La Interpretación de los Sueños, Freud utiliza sus propios sueños como ejemplos para demostrar su teoría sobre la psicología de los sueños. Freud distingue entre el contenido del sueño "manifiesto" o el sueño experimentado al nivel de la superficie, y los "pensamientos de sueño latentes", no conscientes que se expresan a través del lenguaje especial de los sueños.

Freud mantiene que todos los sueños representan la realización de un deseo por parte del soñador, incluso los sueños tipo pesadilla. Hay sueños negativos de deseos, donde lo que aparece es el incumplimiento de un deseo. Para esto se dan varias explicaciones, entre las cuales está la satisfacción de una tendencia masoquista. No obstante sigue en pie la conclusión general de Freud: los sueños son realizaciones disfrazadas de deseos reprimidos. Según su teoría, la "censura" de los sueños producen una distorsión de su contenido. Así que lo que puede parecer ser un conjunto de imágenes soñados sin sentido puede, a través del análisis y del método "descifrador", ser demostrado ser un conjunto de ideas coherentes. Freud propone que al valor del análisis de los sueños se radica en la revelación de la actividad subconsciente de la mente.

La teoría de interpretación de los sueños de Freud representa las primeras teorías de este con relación a la naturaleza de la psicología de sueños inconscientes, la importancia de las experiencias de la infancia, el lenguaje "hieroglífico" de los sueños y el método que el llama "psicoanálisis"

Freud considera que todo sueño es interpretable, es decir, puede encontrarse su sentido. La labor de interpretar no recae sobre todo el sueño en su conjunto sino sobre sus partes componentes basándose en una especie de libro de los sueños, donde cada cosa soñada significa tal otra cosa en forma rígida, sin considerar la peculiaridad de cada sujeto. Primero se descompone el relato en partes, y recién al final surge la interpretación final o global, en la cual se nos revela el sueño como una realización de deseos.

El sueño no es meramente actividad somática: es un acabado fenómeno psíquico de realización de deseos, y por tanto debe ser incluido en el conjunto de los actos comprensibles (no incomprensibles) de nuestra vida despierta, constituyendo el resultado de una actividad intelectual altamente complicada.

El deseo aparece disfrazado en el aspecto manifiesto del sueño, en lo efectivamente soñado, proceso denominado 'deformación onírica'. Freud se pregunta porqué tiene que haber una deformación, ya que podría haber ocurrido que el sueño expresara el deseo en forma directa, sin deformación. Esta deformación es intencional y se debe a la censura que el sujeto ejerce contra la libre expresión de deseos, por encontrarlos censurables por algún motivo.


Fuente. euroresidentes.com