domingo, 6 de noviembre de 2011
Muerte
Nuevamente soñé con mi papá, no anoche, la anterior, ya no recuerdo bien qué era. Me pregunto si necesitará algo, por las dudas le recé unas oraciones. Yo creo que está mejor que nunca, creo que por fin está con Jesús y entonces puede venir a mis sueños, ya que antes nunca lo hacía. Creo que está bien mi querido papucho y le agradezco que venga a verme en los sueños, es hermoso verlo, joven, sano y feliz.
Anoche soñé algo pero a esta altura ya no me acuerdo, una pena, me gusta recordar los sueños y contarlos aquí. Me acosté muy temprano, estoy sola desde ayer a la mañana y anoche a las diez y media se me cortó internet, no se me ocurrió otra cosa que irme a dormir y lo bien que hice porque dormí mucho y descansé.
Pero sigo con sueño, duermo cada vez que puedo, creo que son los remedios y la depresión, ambos me hacen sentir siempre mucho sueño.
Hace rato que no escribo y parece que me costara redactar, es que tengo un blog de imágenes donde subo solamente éstas y estoy perdiendo la agilidad para escribir. No es bueno, escribir siempre me hizo bien y sé que no debo dejar de hacerlo, pero estoy tan decaída y sin fuerzas que ni para escribir parece que me quedaran. A veces pienso si no tendré una enfermedad grave que todavía no se manifestó, por este tema de que estoy tan cansada siempre. Espero que no porque se sufre mucho, aunque muchas veces pienso que yo tendría que sufrir igual que sufrió mi dulce chiquita, o más antes de morir, porque ella era muy jovencita, dieciseis años y no tenía por qué haber sufrido tanto para después morir. Yo en cambio soy grande y merezco esos sufrimientos y no sería justo que mi hijita haya sufrido tanto y yo me muera así, sin dolor alguno.
Bueno, por no tener sueño que contar estoy desviando el tema para lo que siempre termino hablando o escribiendo que es la muerte y no es este el lugar. Aunque quien puede decir cuál es el lugar donde habita la muerte? Nos puede llegar en cualquier lado y haciendo cualquier cosa. Lo seguro es que llegar, antes o después, aquí o allá, haciendo esto o aquello, durmiendo, escribiendo o inclusive soñando... siempre llega, mi amiga la muerte. Digo amiga, porque con ella ya están los seres que más amo, aquí me queda solo mi Marina, entonces le llamo mi amiga, porque cuando la vea será que viene a buscarme a reencontrarme con ellos.
viernes, 4 de noviembre de 2011
Un hermoso sueño con mi amado papá
Me acabo de levantar y quiero contar mi sueño porque fue hermoso y no lo quiero olvidar. Soñé con mi papá. Lo veía muy bien, subiendo unos montículos de tierra que estaban por hacer césped, con una agilidad que ni yo la tenía. Ambos estábamos en el antiguo trabajo de mi padre y mío, él como antes tenía categoría de jefe y yo era una simple empleada, pero él me llevaba por los lugares donde iban los jefes como él. Caminamos por un campo muy ancho buscando un lugar donde debería estar mi ropa de trabajo y en ese interín conversábamos y de a ratos nos abrazábamos y nos dábamos besos en las mejillas. Yo cuando lo veía por primera vez, le decía "¡ Papucho!" con todo el amor que tengo en mi alma por él y con la enorme alegría de reencontrarnos.
No sé si eso era el Cielo, pero era un lugar agradable y lo más agradable era encontrarme con mi querido papá y sobre todo verlo tan bien, tan sano. Yo en el mismo sueño le contaba a un compañera de trabajo que había estado muy enfermo, que casi se me murió en los brazos y que por eso era tan lindo verlo tan bien.
Además en el sueño vivía la situación de retornar a mi antiguo trabajo, el problema era que no encontraba mi ropa de trabajo para ponerme, y había una fiesta y yo estaba incompleta, entonces le decía a mi papá que por qué no me hacía hacer un trajecito como aquél que me hizo que me hagan cuando recién ingresé a mi trabajo y que estaba tan bien hecho y él me decía que sí que me lo iba a hacer y que iba a mandarse a hacer también uno para él, mientras caminábamos por ese campo muy grande con suelo de tierra y yo recuerdo haber estado descalza. Entonces decía, ahora no sólo me falta la camisa y el pulóver de mi ropa de trabajo sino también los zapatos. Le pedía a mi papá que me ayudara a buscar mi ropa que me había cambiado a la mañana porque no la encontraba y él lo hacía haciéndome recorrer todas las instalaciones de ese gran predio que era nuestro trabajo.
Fue hermoso este sueño con mi papá, muy vívido y muy alegre. Lo mejor de todo era verlo tan bien y tan contento y con tanta salud. Y verlo, sobre todo verlo, qué lindo que fue volver a ver a mi papá todavía joven y sano, qué lindos recuerdos me trajo y qué bien me sentía yo en el sueño siendo su hija y qué orgullosa estoy de ser su hija aún.
Yo creo que mi papá ya está en el Cielo con Jesús, porque hace un tiempo que sueño seguido con él, y esto me parece que es porque mi querido papucho ya fue perdonado de todos sus pecados y ya fue llevado cerquita de Dios, de Jesús, de la Virgen María, de Pachi, de Noelia y de mis abuelitos y tíos, sus padres y hermanos. Debe estar muy feliz en el Cielo mi dulce papito, Te quiero mucho papucho de mi alma!! Gracias por venir a visitarme en un sueño esta noche, gracias de verdad, me alegraste la noche y el día.
Lástima que no tengo ninguna foto de mi papá subida a la compu, por ese tema de que no me anda el cable usv, pero entonces voy a subir una imagen de google de un padre con su hija para ilustrar esta entrada.
lunes, 3 de octubre de 2011
Pesadilla
Anoche tuve un sueño angustiante, estaba en un lugar en principio lleno de gente, parecía un estudio jurídico donde yo trabajaba. Estaba todo bien hasta que llega una mala noticia de que algo malo ocurría en el país y todos comenzaban a irse, yo no tenía cómo, buscaba un remís y no podía llamarlo porque ni el celular me andaba. Veía que cada vez se iba más gente y nadie me ofrecía llevarme en su auto y yo me quedaba cada vez más sola. Por último quedaron dos chicos jovencitos y al fin ellos también se fueron y cerraron todo antes. Yo miraba una avenida que cruzaba por la esquina y la veía casi vacía, algún que otro micro pasaba hacia un sólo lado, alejándose de la ciudad y yo sabía que eran los últimos. No se por qué no atinaba a tomarlos, yo quería un auto, un remís.
Hasta que al fin la ciudad quedó totalmente vacía, de gente y de autos, yo estaba como en una calle peatonal o una vereda muy amplia no sé muy bien que era perpendicular a la avenida y por esa calle me iba pero muerta de miedo porque no había absolutamente nadie y ya se hacía de noche, yo veía el crepúsculo en la ciudad que apenas tenía unas luces mortecinas.
El peligro no sé muy bien, si era un golpe de estado, en principio parecía que era eso porque se hablaba de que se lo estaban haciendo a Cristina y yo decía que no entendía cómo podían hacer algo así si el país estaba mejor que nunca y me enojaba la actitud de los que no la quieren que llegaba hasta ese punto, pero cuando ya me iba sola por esa calle de grandes baldosones grises o vereda amplia el tema parecía otro y era que llegaba el apocalipsis o el fin del mundo o algo así muy catastrófico.
Lo llamativo es que yo no me preocupaba por nadie más, es como si no existiera Marina ni mi mamá, sólo tenía miedo por mí.
Es un sueño extraño, que creo denota mucho mis miedos. Puede también tener mucho que ver con el día de hoy aniversario de la partida de Noé, el peor día de mi vida, en el que sentí que todo se terminaba, que ya no podría nunca más ser feliz.
En fin, no estoy muy bien hoy para descifrar este sueño pero creí oportuno contarlo igual, porque fue muy vívido y de hecho ya es la una y media de la tarde, estuve en el parque dejándole flores a mi dulce chiquita y todavía lo recuerdo, por algo será.
Melan
domingo, 2 de octubre de 2011
Niño talentoso y Juanqui
De lo poco que ya recuerdo de mis sueños de anoche es que en primer lugar soñé con un nene otra vez, pero en esta oportunidad no era discapacitado, sino todo lo contrario, era un niño superdotado, a quien también había que darle un trato especial por este motivo. No recuerdo ya mucho más, me pregunto eso sí, el motivo de estos sueños con niños no normales, qué significado tendrán en mi vida. Tendrá algo que ver la proximidad del aniversario de la partida de mi nena? Es posible, ya mi consciente está alterado, mucho más el inconsciente, que seguramente no logra entender qué tiene que enviar simbólicamente y qué no.
Luego tuve un sueño agradable, aunque es una pena que no lo recuerde exactamente, soñé con Juan Carlos, yo lo veía haciendo algo en mi casa, como arreglando un desperfecto, un electrodoméstico, no sé algo así, estaba en una situación para nada romántica ni erótica, pero estaba y como siempre que él aparece en un sueño mío yo estaba feliz. Esto es una constante de vida ya, su presencia en mis sueños son siempre una sola felicidad, siempre lo ha sido y sigue siéndolo.
Lástima que me desperté cuando estaba conversando con él y pena por no recordar algo más de este sueño que me trae un poco de alegría a estos días tristes de mi vida.
Melan.
sábado, 1 de octubre de 2011
Sueño sin significado
Anoche soñé algo que aún recuerdo, estaba yo parando en una casa donde vivían una señora grande, un joven padre de un nenito enfermo y viudo de su esposa. Aparentemente su esposa había fallecido hacía muy poco y el pobre chiquito tenía una enfermedad que el padre ya sabía que lo llevaría a la muerte, pero ésta no era inminente. Yo veía como lo cuidaba con mucho amor y lo atendía, dándole de comer y cambiándolo sobre una mesa. En un momento mientras él preparaba la mamadera, yo me puse a cambiar al bebé y me daba mucha pena que iba a morir. En otro momento el padre me muestra un puñado de pelusita negra y yo creía que era cabellito del nene y él me dice que no, que eso era la prueba de que se estaba enfermando cada vez más, que era algo que tenía que hacerlo crecer y él lo perdía.
No fue un sueño angustiante pero sí muy triste y al mismo tiempo me producía mucha ternura ese joven padre ocupándose tanto de su hijito porque su señora ya no estaba. No sé muy bien cuál era mi relación con él, parecíamos muy amigos, aunque internamente yo sentía que había algo más entre él y yo que por supuesto era igual de joven.
Es un sueño extraño para descifrar, más bien pienso que se trata de resabios de noticias que he visto en la tele sobre ese papá con su beba en brazos porque a la mamá la tenían que trasplantar del corazón. Creo que no tiene ningún significado personal sino solamente que mi inconsciente registró esa escena que vio y la sacó de mi mente en un sueño.
A veces es así, los sueños no siempre son significado de nuestro inconsciente sino recuerdos simbólicos de situaciones vistas o vividas, creo que este fue el caso.
Melan.
miércoles, 28 de septiembre de 2011
Tu cumpleaños y nuestro sueño de eternidad
Hubiese querido tener un sueño con Juan Carlos para poder contarlo en su cumpleaños, pero no se dio o mejor dicho no lo recuerdo. Yo sé que es porque estoy tomando la sertralina que me los hace olvidar, pero es la única manera de sentirme un poco mejor anímicamente, sobre todo un día como hoy en que me hubiera gustado mucho pasarlo a tu lado. Donde vos quisieras, haciendo lo que vos quisieras, con mucha gente y una fiesta, o sólo los dos y con un festejo íntimo, cualquier deseo te hubiese concedido mi amor, de haber podido estar a tu lado.
Pero la verdad no sé de qué me asombro si fue solamente un cumpleaños que pasamos juntos, cuando cumpliste dieciocho y yo tenía dieciseis, pero bueno, eso fue hace demasiado tiempo, hoy cumplís sesenta y yo tengo cincuenta y ocho y vos tenés familia y yo estoy sola, aunque a pesar de todo seguimos comunicados.
Antes era por carta, luego fue por teléfono, hoy es por internet o mensajes de texto. Pero al fin siempre a pesar de que el destino quiso separarnos para siempre cuando literalmente me arrancaron de tus brazos porque debía volver a Buenos Aires con mis padres y vos te quedabas en ese Chaco que tanto amo, igual siempre estuvimos cerca aunque sea con las palabras escritas, con la voz y algunas poquísimas veces nos animamos a vernos.
Yo no tengo sólo tu imagen de aquellos años ni vos solamente la mía, ambos nos hemos enviado fotografías y sabemos que hemos cambiado, sin embargo, nos seguimos queriendo. Porque este amor nació especial y así seguirá eternamente, porque ni tu muerte ni la mía hará que desaparezca.
Hoy no tuve un sueño que contar, hoy conté una realidad muy tangible, pero que parece un cuento de amor, un sueño hecho realidad, el amor eterno...
Melan.
viernes, 23 de septiembre de 2011
¿Por qué olvidamos nuestros sueños?
Todos nosotros soñamos a diario, a veces más o menos intensamente, a veces más o menos relacionado con las vivencias del día, o de días anteriores cercanos en el tiempo. Muchas veces sobre los temas que más nos agobian, otras veces tenemos sueños recurrentes u obsesivos, como los típicos sueños relacionados con ascensores que no llegan a su destino, o aquéllos en los que caemos al vacio, por ejemplo, por una ventana. Hay ocasiones en las que los sueños son tan intensos que los recordamos durante el día o durante días y años, pero muchas veces nos despertamos con la sensación de que hemos soñado, pero no recordamos exactamente el contenido del sueño, o lo hemos olvidado por completo. Incluso es normal que tengamos la sensación de que nunca recordamos los sueños tal y como los experimentamos en la noche.
Aparte de las interpretaciones surrealistas de los sueños, en los que aparecen formas extrañas de animales y hombre, cielos imposibles, situaciones totalmente increíbles, nuestros sueños también tienen un componente caótico, o por lo menos extraño. Cuántas veces hemos soñado acerca de situaciones que nos parecen totalmente verídicas o importantísimas y que después, si es que lo recordamos, nos parecen las situaciones más rocambolescas del mundo, o nos parecen totalmente intrascendentes. También ocurre que en ocasiones, los sueños son tan difusos que inmediatamente después de despertarnos, notamos como los recuerdos acerca de ellos se disuelven rápidamente y pronto los hemos olvidado. Todos estos aspectos fueron analizados y estudiados en su momento por Sigmund Freud y otros psicólogos de la época, y podemos ver que nuestras percepciones acerca de los sueños pueden ser explicadas o justificadas, de alguna manera, según sus teorías.
En principio, el olvido de los sueños parece ligado a la escasa carga emocional que tienen un buen porcentaje de ellos. Por esto, y también quizás por ser de baja intensidad, los sueños son olvidados sino totalmente, sí parcialmente, en el momento de pasar del sueño a la vigilia. La comparación entre las percepciones que experimentamos en los sueños con las percepciones a diario en el mundo real nos hacen ver que las últimas pueden tapar de manera efectiva a las primeras. Sin ir más lejos, nuestro despertador (que yo, particularmente, tengo sintonizado en una emisora en la que se dedican a la tertulia en el momento en que me despierta) hace añicos habitualmente los sueños que interrumpe, y al menos la parte del sueño más cercana al despertar suele quedar olvidada pronto.
Estas apreciaciones dependen mucho del autor, ya que por ejemplo Strumpell, y Calkins también, afirman que en ocasiones los recuerdos son precisamente de aquéllas partes del sueño menos intensas o con menos significado, en detrimento de las más fuertes y cargadas de significado. Muchas veces, la repetición de una percepción debil se olvida o recuerda con la misma facilidad que una experiencia única e intensa, y esto se puede aplicar, según los autores, a los sueños.
Más factible, a mi modo de ver, es la cantidad de significado presente en un sueño. Al parecer (y es facil de comprobar), somos capaces de recordar mejor lo ordenado y por tanto, con significado coherente, que lo caótico y desprovisto de significado alguno. Cuando estudiamos determinado tema, podemos observar que tendemos a darle sentido subjetivo a los contenidos que pretendemos recordar posteriormente, y evidentemente, salvo raras excepciones, somos capaces de asimilar con facilidad todo aquello que está bien ordenado y que entendemos con suficiente claridad, mientras que las materias que no entendemos, o aquéllas de las que no podemos formarnos un esquema mental, se nos atragantan y se olvidan con facilidad. Con los sueños pasaría lo mismo, ya que muchas veces carecen de orden o sentido.
Muy interesantes, y quizás concisas, son las razones que da Bonatelli al olvido de los sueños, a saber:
la diferencia entre la sensación general entre el sueño y la vigilia hace que sean irreproducibles el uno para el otro
el material de los sueños está dispuesto de manera que resulta intraducible en la vigilia.
También es cierto que con algo de entrenamiento mental, podemos conservar más tiempo los sueños en la memoria, sin ir más lejos el propio Freud nos recuerda que “el hecho de que la mayoría de la gente tiene escaso interés en sus sueños les lleva a olvidarlos con mucha facilidad. Cualquiera que dedique un poco de su tiempo a la investigación de sus sueños y ponga interés en ellos, soñará habitualmente más tiempo que otros, y recordará sus sueños más facilmente y más frecuentemente”. También V. Eggers aporta las mismas directrices para recordar los sueños, aunque él recomienda que, ya que la observación de los sueños “entraña ciertas dificultades (...) la única manera de evitarlo es escribir el contenido de los sueños tan pronto nos despertemos”, para así disponer de la máxima información posible para poder analizar. Así que ya sabemos, si tenemos interés, lápiz y papel en la mesilla de noche.
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Fuente.
La interpretación de los sueños de Sigmund Freud-
La obra que ilustra la entrada es una fotografía premiada de Alfredo Yañez.
Melan.
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