miércoles, 10 de agosto de 2011
Después de un mal día un buen sueño...
Ayer después de escribir la última entrada, anduve recorriendo entradas anteriores y había escrito uno donde había encontrado el misterio de soñar con casas. Resulta que parece que soñar con ellas representa nuestro yo interior y allí especifico bastante de acuerdo al artículo copiado sobre qué se sueña y con qué parte de la casa se sueña y su significado.
Anoche al fin volví a soñar con una, ésta no estaba derruída sino que no era mía, sino prestada y tenía un altillo, donde yo iba a dormir con mi nena mayor cuando era muy chiquita, pero era una casa aparentemente de fin de semana con muchas camas para ocupar y los que íbamos a hacerlo éramos muchos menos de la cantidad de camas. Recuerdo la casa como muy bonita, sobre todo recuerdo ese altillo donde yo me acostaba y que tenía un bañito donde yo aparentemente bañaba a mi hija luego que me reprocharan que no lo había hecho y la nena estaba por partir sin que yo su mamá me hubiese ocupado de ella, me sentía con una sensación culpable de dejadez o negligencia en ese tramo del sueño.
También había en el sueño un muchacho joven que no sé muy bien quién era pero que compartía el altillo con nosotros, mi ex marido, la nena y yo. Solamente estaba allí. Luego recuerdo haber visto como una especie de jardincito terraza muy soleado con paredes blancas y malvones y lo que más recuerdo haber sentido es que me gustaba mucho la casa, sobre todo el altillo (siempre me gustaron), yo no era dueña de ella y además que tenía que irme, que no podía quedarme allí. Había que seguir viaje. Recuerdo que lo último que hice fue bañar a mi hija y eso también es algo muy bonito del sueño, el haber soñado a mi nena ahora fallecida en la actualidad, y ver su dulce carita que tan bonita era. Mi hija querida en definitiva soñé con ella, más allá de la casa, lo mejor del sueño fue volver a ver su carita sonriente con sus enormes ojos negros, su pielcita tan blanca y sus cabellitos cortitos y negrísimos.
Me levanté bien con este sueño, no fue angustiante para nada, fue placentero con la única salvedad de la pena de tener que irnos de esa casa todos y continuar un viaje que no sé de dónde veníamos ni de dónde éramos.
Bien, fui nuevamente a ver el artículo que publiqué y dice que soñar con el ático o altillo es nuestro intelecto. Aparentemente yo estaría usando mucho mi intelecto y todo el sueño con la casa significa que estoy haciéndome múltiples replanteos en mi yo interior.
Bueno, por lo menos después de la pésima noche que tuve antes de dormirme, soñar fue un buen descanso de mi mente.
Ah! me olvidaba que hay algo que yo interpreto sola y que tiene que ver con mi nena, yo soñaba que me reprochaban que no la había bañado, eso es algo que por supuesto jamás ocurrió, todo lo contrario yo siempre tuve a mi nena hecha una muñequita, pero en el sueño me sentía culpalble de esa supuesta negligencia y yo creo que tiene que ver que siempre pienso qué habré hecho mal para que ella contrajera leucemia y se me fuera al Cielo siendo adolescente, siempre estoy pensando si la habré alimentado bien, o si no será que le permití tomar mucha Coca Cola, o si no sería que miraba muy de cerca la tele, que aunque yo le dijera que se alejara no me hacía caso y yo no era lo suficientemente firme, o que comía las salchichas sin hervir y yo no la contradecía porque pensaba que estando precocidas no hacían mal.
En fin, todos reproches inútiles que no me pueden decir por qué se originó la enfermedad de mi hijita, porque según los médicos en realidad no se sabe aún en qué se origina ese terrible mal.
El sueño, bien en general, salvo esos pequeños detalles y lo mejor de todo que pude alzar nuevamente en mis brazos y bañar a mi nena siendo chiquita, algo que me hizo feliz tanto en la vida real como en el sueño. Gracias Noé por venir a visitar a tu mami que tanto te lo pide siempre. Te amo hija.
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